Virgilio arma la grilla completa respetando la disponibilidad real de cada docente —incluidas las horas que ya tiene en otras escuelas— y después sostiene el año: asistencia, notas, comunicación con las familias, plan de estudio y búsqueda de docentes para cubrir horas.
Es el sistema de verdad, con una escuela inventada. No hay que registrarse ni dar de alta nada: entrás y recorrés cada pantalla como si fueras la directora, el preceptor, un docente o una familia.
| Hora | Lunes | Martes | Miércoles | Jueves | Viernes |
|---|---|---|---|---|---|
| 1a 07:30 |
Prácticas del LenguajeÁlvarez, S. |
Ciencias SocialesJuarez, S. |
Educación ArtísticaRíos, S. |
MatemáticaDuarte, R. |
Prácticas del LenguajeÁlvarez, S. |
| 2a 08:20 |
Prácticas del LenguajeÁlvarez, S. |
Ciencias SocialesJuarez, S. |
Educación ArtísticaRíos, S. |
MatemáticaDuarte, R. |
MatemáticaDuarte, R. |
| 09:10 | RECREO | ||||
| 3a 09:20 |
MatemáticaDuarte, R. |
InglésNúñez, G. |
Construcción de CiudadaníaWagner, E. |
Ciencias NaturalesGiménez, A. |
|
| 4a 10:10 |
MatemáticaDuarte, R. |
InglésNúñez, G. |
Construcción de CiudadaníaWagner, E. |
Ciencias NaturalesGiménez, A. |
|
Todo lo demás depende de esa grilla: quién toma asistencia en cada curso, qué ve la familia cuando entra, con quién habla el preceptor. Por eso el horario está en el centro y el resto cuelga de él.
Un motor de optimización ubica todas las horas de todas las divisiones sin superponer docentes ni aulas, sin dejar horas libres en el medio del día y respetando las materias que necesitan gimnasio o laboratorio.
Cada docente carga una sola vez cuándo puede, cuándo prefiere y cuándo prefiere que no, y eso vale para todas las escuelas donde trabaja. La escuela ve qué no puede, no dónde más trabaja.
Preceptoría toma asistencia por división en un par de clics, registra sanciones y ve al instante quién se está quedando afuera por inasistencias.
Cada docente carga notas y consignas de sus cursos. El alumno y la familia lo ven en el momento, sin planillas que circulan por mail.
Mensajes individuales o a toda la división, con el historial guardado. Lo que se hablo queda escrito y no depende de un grupo de mensajeria.
Cuando falta cubrir horas, la escuela ve qué docentes las pueden tomar de verdad: cruza el área con la disponibilidad horaria real de cada uno.
Armar el horario de una secundaria a mano lleva semanas y termina con alguien mirando una planilla a las once de la noche. Y el problema no es el dibujo: es que cada cambio rompe tres cosas en otro lado.
Cuando el horario cierra, la escuela deja de discutir el horario. Ese es todo el objetivo: que sea una tarde y no un mes, y que el año que viene sea otra vez una tarde.
La demo trae una escuela ficticia completa —seis divisiones, veinte docentes, ciento veinte alumnos, el horario ya publicado— y te deja cambiar de persona cuando quieras, sin cerrar sesión.
Todo pasa dentro de tu navegador: no hay base de datos, no se crea ninguna escuela y lo que cargues se borra cuando quieras.
Escribinos contando cómo arman hoy el horario y cuántas divisiones tienen. Respondemos con una propuesta concreta, no con un formulario.